Asociación Pareja y Familia Actual
Asistencia psicológica y psiquiátrica en pareja, familia y grupos.
Equipo de profesionales especialistas dedicados al diagnóstico y tratamiento de las problemáticas intervinculares en pareja y familia.

La competencia

Cuando se instala la competencia se rompe la idea de pareja y se gira hacia dos individualidades con afan de derrotar al otro.


Tres, dos, uno. Se escucha un sonido, se baja la bandera y empieza toda una carrera por el primer lugar. Sólo que en esta ocasión quienes compiten por tener el mejor puesto, el ascenso, el mejor sueldo, el mejor auto, la mayor inteligenciay los mejores títulos son los integrantes de la pareja.
A pesar de ser ‘par’, continúan con su individualidad, hasta el punto de que cada uno tiene sus objetos y por nada los comparten.

Tal es la competencia en la que se han visto en varios aspectos personales y profesionales, que incluso se les ha olvidado ser pareja y apoyarse el uno al otro.

Este tipo de relaciones egoístas llevan a que la persona no sea capaz de manifestar que algo le duele o cuesta y por eso llegan hasta el punto de ocultarse y jugar a la apariencia.

Pedir ayuda al otro es como sentir que no fueron capaces, que no están preparados y que no son lo suficientemente eficientes.

Tal ha sido la idealización de sus sueños, de sus proyectos, que no dan cabida al otro, sino que luchan por alcanzarlos a toda costa, haciendo de su pareja un cero a la izquierda.

Si es usted de las personas que ve así la vida en pareja: ¡esto es un problema!, recuerde que son importantes los relevos, porque así, los dos ganan la carrera.

Muchas personas terminan distorsionando el concepto de individualidad y hacen de su vida en pareja todo un polo opuesto. Tanto así que no comparten ni se apoyan en el otro por miedo a caer en el errado término de dependencia. Incluso terminan sintiéndose impotentes, incapaces y no quieren sentirse débiles o menos exitosos frente a su pareja.

En este punto, los expertos explican la importancia de reconocerse como pareja, como par, de entender que si una parte gana, los dos avanzan, que si uno gana el otro lo hace igual.

Separan y deben repartir el 50% de sus bienes”, expuso Urbano.

¿Qué está detrás de esa competencia en pareja? ¿Cuáles alarmas encienden la situación?

Las cosas salen de lo normal cuando no hay un equilibrio, una consolidación de la pareja. Si no existe el equilibrio afectivo se da más ese desequilibrio de la competencia por tener un mejor posicionamiento. Esas situaciones muestran que hay un desbalance en el plano afectivo que no le permite entender a la otra persona que su pareja tener otras aptitudes.

En una relación que no está muy bien construida, no hay un verdadero amor y esa persona efectivamente no logra aceptar que el otro sea distinto o crezca. Pero si hay una consolidación de pareja, de entender qué es un dúo, los dos tendrán claro que el crecimiento es de los dos, así sea uno el que esté mejor.
Otro aspecto es la ambición. Se vive en una individualidad donde cada uno quiere andar por su lado. La ambición es tan grande que se olvida del otro y se desequilibra la situación”.

Todo está relacionado con la búsqueda de la igualdad, sólo que en esa lucha de género eso hace que se genere una competencia porque ella asume que puede hacerlo y él por otro lado sigue bajo un estigma cultural, a no dejar que la mujer se ponga en su nivel. Esto termina contaminando la relación.

¿Cuáles son esas alarmas que se encienden cuando la situación se está complicando?

Cuando la pareja empieza a discutir por el sueldo, cuando ofende a la otra porque gana menos, cuando empieza a asignarle que él o ella que gana más pague determinada cosa, se encienden las alarmas. Lo mismo cuando los comentarios frente a los trabajos del otro empiezan a ofender, cuando se desprestigia lo que hace el otro, todo eso lleva a que se genere una mala relación.

¿Cómo pensar como pareja, cómo entender que si uno gana el otro también?

Las personas deben tener claro que a partir de esas individualidades se basa el éxito de una relación. Se construye como pareja porque el éxito profesional en determinado caso es un aporte para la familia. Para pensar como pareja se debe ser conciente de esa construcción. La misma competencia en ocasiones lleva a la imposibilidad de demostrarle a la otra persona que no se tiene alguna incapacidad. A la persona le da miedo que le recalque, que le diga que no puede, y no entender esa falta de apoyo es no pensar como pareja.