Asociación Pareja y Familia Actual
Asistencia psicológica y psiquiátrica en pareja, familia y grupos.
Equipo de profesionales especialistas dedicados al diagnóstico y tratamiento de las problemáticas intervinculares en pareja y familia.

La sexualidad

Una sexualidad satisfactoria, frecuente y lo mas libre posible colabora con la estabilidad de la pareja.


La relación de pareja es un espacio importante para el desarrollo sexual de la persona. Cuando la relación es positiva, ofrece a las parejas un espacio de gran seguridad e intimidad que permite experimentar y desarrollar prácticas eróticas, favorece el desarrollo de la autoestima, la aceptación del esquema corporal, etc.

Algunas parejas manifiestan que tras un período de convivencia o maternidad las relaciones sexuales empiezan a resultar menos gratificantes o se convierten en rutinarias., Aunque cada pareja debe analizar su situación porque cada relación es única, esto puede deberse a varios motivos.

Convivencia:

- La convivencia suele complicar la conducta sexual en algunos aspectos y simplificarla en otros, porque exige la integración del sexo en otros aspectos de la vida.

- El inicio de la convivencia produce un cambio en las relaciones sexuales de la pareja, el objeto de deseo es más asequible que durante el noviazgo, el misterio y la intriga que antes acompañaba a buscar momentos y lugares de intimidad o que hacía retrasar los encuentros sexuales desaparece, esto puede hacer que algunas personas consideren que se ha perdido el interés.

Maternidad y paternidad

- La llegada de los hijos y las hijas es un cambio importante en el rol individual. Las exigencias personales son mayores, la responsabilidad de la pareja aumenta y cambian aspectos importantes de la relación sexual, cómo los momentos de intimidad, el espacio para las relaciones sexuales, el cansancio. Es difícil pensar en el sexo cuando las nuevas exigencias requieren tiempo, dedicación y esfuerzo.

Aunque la capacidad para disfrutar y desear sexualmente no tiene por qué verse alterada, esta etapa, requiere esfuerzo y adaptación. La comunicación con la pareja acerca de los sentimientos, contrastar las opiniones y buscar la manera de mantener el espacio privado, es fundamental para adaptarse con éxito a esta etapa.

Disfunciones sexuales:

Se llama disfunción sexual a la dificultad durante cualquier etapa del acto sexual (que incluye deseo, excitación, orgasmo y resolución) que evita al individuo o pareja el disfrute de la actividad sexual.
Las disfunciones sexuales pueden manifestarse al comienzo la vida sexual de la persona o pueden desarrollarse más adelante. Algunas de ellas puede desarrollarse paulatinamente con el tiempo, y otras pueden aparecer súbitamente como incapacidad total o parcial para participar de una o más etapas del acto sexual. Las causas de las disfunciones sexuales pueden ser físicas, psicológicas o ambas.

Causas:

Los factores emocionales que afectan a la vida sexual incluyen tanto problemas interpersonales (como problemas de pareja o falta de confianza y comunicación) como psicológicos del individuo (depresión, miedos y culpa, traumas, etcétera).

Los factores físicos incluyen drogas (alcohol, nicotina, narcóticos, estimulantes, antihipertensivos,antihistamínicos y algunos medicamentos psicoterapéuticos), lesiones de espalda,hiperplasia prostática benigna, problemas de riego sanguíneo, daños nerviosos (como heridas en la médula espinal), diversas enfermedades (neuropatía diabética, esclerosis múltiple, tumores y, raramente, sífilis terciaria), fallos en varios sistemas orgánicos (como el corazón y los pulmones), desórdenes endocrinos (problemas en tiroides, pituitaria o glándula suprarrenal), deficiencias hormonales (déficit de testosterona, estrógeno o andrógenos) y algunas enfermedades congénitas.

Clasificación

Las disfunciones sexuales suelen clasificarse en cuatro categorías:

1. Desórdenes del deseo sexual o anafrodisia. Puede deberse a una bajada del nivel normal de producción del estrógeno (en las mujeres) o la testosterona. Otras causas pueden ser la edad, la fatiga, el embarazo, la medicación o enfermedades psiquiátricas, como depresión o ansiedad.
2. Desórdenes de la excitación sexual, previamente llamados «impotencia» en los hombres y «frigidez» en las mujeres, aunque ahora se usan términos menos críticos: para los hombres, se emplea el de «disfunción eréctil» y para las mujeres se utilizan varios diferentes alusivos a los diversos problemas. Estos desórdenes se manifiestan como aversión o elusión del contacto sexual con la pareja. Puede haber causas médicas para estos problemas, como insuficiente riego sanguíneo o falta de lubricación vaginal. Las enfermedades crónicas también contribuyen, así como la naturaleza de la relación entre las partes.
3. Desórdenes orgásmicos, como el retraso persistente o la ausencia de orgasmo tras una fase normal de excitación sexual. Estos desórdenes ocurren tanto en hombre como en mujeres. De nuevo, los antidepresivos SSRI son con frecuencia culpables.
4. Desórdenes de dolor sexual, que afectan casi exclusivamente a las mujeres y se conocen como dispareunia (intercambio sexual doloroso) y vaginismo (espamos involuntarios de los músculos de la pared vaginal que dificultan o impiden el coito). La dispareunia puede ser provocada en las mujeres por una lubricación insuficiente (sequedad vaginal).

Síntomas

Desórdenes sexuales psicológicos

La cuarta edición del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales enumera los siguientes desórdenes sexuales psicológicos:

Desorden sexual hipoactivo (véase también asexualidad)
Desorden de aversión sexual (elusión o falta de deseo de intercambio sexual)
Desorden de excitación sexual femenina (fallo de la normal respuesta de excitación sexual: lubricación, etcétera)
Desorden eréctil masculino
Desorden orgásmico femenino (véase anorgasmia)
Desorden orgásmico masculino (véase anorgasmia)
Eyaculación precoz
Dispareunia
Vaginismo
Disfunción sexual secundaria
Parafilias
Desorden de identidad de género
Trastorno de estrés postraumático debido a mutilación genital o abusos infantiles.

Otros problemas sexuales

Falta de compañero sexual
Insatisfacción sexual (no específica)
Falta de deseo sexual
Anorgasmia
Disfunción eréctil
Enfermedades de transmisión sexual
Infidelidad
Retardo o ausencia de eyaculación tras un estimulación adecuada
Incapacidad para controlar el momento de la eyaculación
Incapacidad para relajar los músculos de la pared vaginal lo suficiente para permitir el coito
Lubricación vaginal inadecuada antes y durante el coito
Dolor en la vulva o la vagina durante el contacto sexual
Infelicidad o confusión respecto a la orientación sexual
Las personas transexuales o transgénero pueden tener problemas sexuales (antes o después de la cirugía), aunque la condición transexual o transgénero no sea un problema sexual en sí mismo.
Síndrome de excitación sexual persistente
Adicción al sexo
Hipersexualidad